Archivos Mensuales: mayo 2012

El día que quise ser “pelirroja”

Estándar

Y quien dice pelirroja, dice color caoba, que yo con esto de los colores de pelo no me aclaro. Así que a partir de ahora, todos esos colores los simplificaremos en uno: pelirrojo.

De siempre me han gustado las chicas que, de forma natural o no, han llevado el pelo pelirrojo y hasta me daban cierta envidia. Así que de un tiempo a esta parte —sobre todo desde que las canas empezaron a invador mi negrísimo pelo— venía pensando teñirme y probar. Pero claro, entre unas cosas y otras no me decidía; hasta que vi esta imagen en uno de mis interminables paseos por Pinterest:

Definitivamente quiero ese pelo. El flequillo ya hace tiempo que lo tengo, así que sólo faltaba el color. Así, la semana pasada cuando fui al supermercado a comprar pasé por el pasillo de cosméticos y me fijé en los tintes que tienen. Escogí uno y me fui para casa. Con ayuda de mi hermana me lo puse y ¡oh decepción!, mi pelo sigue igual de negro negrísimo que antes pero con un reflejo rojizo cuando me da la luz.

¡Seguiremos intentándolo!

Anuncios

La acreditación

Estándar

Vuelto al monotema del Festival, pero esta mañana me he acordado de algo que quería contar y que con el paso de los días se me había ido olvidando.

Un par de días antes de que comenzara oficialmente el Festival alguien fue por la oficina repartiendo las acreditaciones a todos los que formábamos parte de la organización, ya que sin ella a partir del día de la inauguración no íbamos a poder entrar a ninguna parte y por tanto, no podríamos trabajar.

Así llegó el primer día “de verdad” y yo no dejaba de flipar viendo cómo a las 8.30 de la mañana (cuando yo entré) ya había un buen grupo de niñas arrastradas por el fenómeno fan. Unas horas más tarde, mi compañera y yo nos dirigíamos al primer acto del día, y pasamos por la zona que ya teníamos acotada y tras las vallas había ahora aún más personas esperando. Por curiosidad nos paramos para preguntarles qué hacían allí desde tan temprano —sobre todo teniendo en cuenta que la alfombra roja no empezaba hasta las 7 de la tarde—. A cuadros nos quedamos cuando nos dijeron que estaban allí desde las ¡6 de la mañana!

La razón por la que venía yo a contar todo esto fue por lo que nos dijo una de ellas (no tendría más de 17 años): “¿y cómo habéis sacado la tarjeta esa?” y con toda la gracia del mundo mi compañera le dije “¡pues estudiando mucho!”.

Y ya cada día, hiciera calor o lloviera, allí te encontrabas a las niñas esperando que llegara la tarde para ver (las que tenían suerte) a todo el famoseo que se paseaba por la alfombra.

Fin

Estándar

Hace ya unos días que se acabó, pero entre unas cosas y otras no he dicho nada. Pero creo, definitivamente, que trabajar en el Festival de Málaga ha sido una de las mejores experiencias que he tenido.

Han sido jornadas agotadoras, corriendo de un sitio a otro y gestionando mil cosas a la vez. Pero ha merecido la pena. Mucho. Y sobre todo por conocer a mis compañeros, todos geniales y grandes profesionales. De esas personas que conoces y parece que llevan toda la vida a tu lado. Y a las que no voy a querer perder la pista.

Además de a ellos, he conocido a mucha gente “famosa”, que tampoco ha estado mal. Y mira que no es lo mío esto del famoseo, pero estar en la fiesta final pidiendo una copa y tener a un lado a Alex de la Iglesia y al otro a Paco León era bastante surrealista!

Ahora a esperar que salga algo más.