Archivos Mensuales: febrero 2007

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Estándar

Cuando despertó todavía no se colaba la luz a través de la persiana.
Aún estaba en esos instantes en los que no se sabe si se está soñando o no, cuando comenzó a preguntarse donde se encontraba, a pesar de despertarse en esa cama cada fin de semana.
Bastaron unos segundos más y unos brazos que la apretaban fuerte desde atrás para despejar su duda y devolverla a la realidad.

¿Por qué?

Estándar

¿Por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?…

Me he saturado.

Verdades como puños

Estándar

– Soy una llorona. El 80% de las veces por tonterías que se hacen montañas infranqueables. Suelen durar poco pero se repiten varias veces hasta que se soluciona el gran dilema.
– Tengo millones de dilemas cada día.
– Si se me mete algo en la cabeza, sea bueno o malo, voy y vengo y no puedo dejar de pensar en ello hasta que se me pase.
– Hay cosas que siempre SIEMPRE hago en el mismo orden (subo al coche, quito el cepo [gaaaancho], pongo la radio, cinturón…). De la misma manera que siempre tengo muy medido el tiempo que tardo en hacer otras (este tramo lo hago en 7min).
– No me gustan los “porquesí”, aunque yo suela contestar así.
– Odio el msn de la misma manera que el me odia a mí. Aunque tengo que usarlo.
– Si estoy sola, nada más despertarme me levanto. Sino, siempre puedo decir “me abuuuurrooo” y ver qué pasa.
– Normalmente no me pongo las gafas al levantarme. Hasta que no desayuno y me despierto del todo no estoy preparada para ver el mundo tal cual es.
– Me agobia el tiempo.
– Me agobia que me planifiquen los días (mi madre es experta en estas cosas)
– Me gusta imaginar que pasará.
– Si pienso en hacer algo, tengo que hacerlo. Sino se me queda en la cabeza “tendría que haber…” y puedo llegar a tener una mente muy insoportable.

¿Y esto a santo de qué? Pues “porquesí”