Archivos Mensuales: marzo 2006

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Sábado, 2 de la madrugada: llegamos al circuito después de perdernosen un cacho de autovía aún sin terminar (iba perdido hasta el GPS) y en el quinto pino plantamos el coche. Dormimos en el coche, con mi hermana encima (si, lo sé, estoy blandita), no sabía que fuera a ser tan sumamente incómodo.

El domingo, desde las 9.30 ya estábamos mi padre y yo sentaditos en la tribuna, viendo pasar las motos, hasta que empezaron las carreras.
Estuvo bien, es emocionante verlo allí aunque solo veas un cach. Pero eso sí, en mi cacho se fueron unos pocos al suelo de 250.

gente

Y ná, muuuucha gente, vimos a los ganadores, a Sete dando solo dos vueltas (esto es algo que no sorprendió a nadie), Rossi se cayó (y tuviste tu mensaje sin maldad :P), vimos delante nuestra un adelantamiento guapo, cantamos cumpleaños feliz a Elías y escuchamos a ¿Pocholo?.

motos

Lo peor de todo, fue al terminar, llegamos al coche y no podíamos movernos del atasco tan increible que había (si, joder, había organización, lo que pasa es que lo disimulaban). Así que desde las 3.30 hasta las 7, parados completamente hasta que pudimos salir poco a poco. Para llegar a casa un poco antes de las once.

precausioon

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Sola

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Nunca fui de muchos amigos. Tampoco de salir a todas horas.
No soy la persona más marchosa, ni la más divertida; soy bastante (muy) tranquila, no me gustan demasiado los follones de gente y soy un poco sosa (aunque a veces pueda tener un punto gracioso).
Meses antes de selectividad se jodió todo con la persona que más me importaba, la que consideraba “mi mejor amiga”, la que había estado conmigo desde que entré en ese colegio y las que nos habíamos mantenido juntas cuando todas se separaron. Sé que tendría que haber hecho algo, por lo menos para que no hubiera acabado todo así. Pero lo dejé pasar.
Después, al entrar en la facultad, se fue perdiendo el contacto con el reducido grupo de conocidos que tenía en el colegio y me quedé sola.
Creía que daba igual, porque conocería más gente con la que compartir vocación, pero creo que no me supe integrar. Sí, vale, tengo unas compañeras que son muy buenas y con las que se pasan ratos de muchas risas. Pero es todo muy efímero, porque luego llega el viernes, y se van todos (y lo sé, y lo comprendo y acepto). Y yo me vuelvo a quedar sola, con demasiado tiempo libre para pensar y para sentirme mal (tanto como para escribir mis mierdas aquí, que una vez publicadas no borraré).
Y no se que hacer, y me odio a mi misma. Y lo siento, siento si me pongo borde y antipática.

(No hago esto para recibir frases de consolación, solo necesitaba desahogarme del todo)

El diluvio universal

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Que susto.

Salgo del examen de la eoi, cuando arranco el coche empiezan a caer algunas gotas (goterones). Aún no he llegado al semaforo del final de la calle cuando cae tanto agua que ni el limpia a máxima velocidad da a basto. Entonces empiezan a empañarse los cristales. Mientras me agobio pongo la calefacción para desempañarlo todo. Ahora me entra calor.

Menos mal que mi pequeña odisea sirvió para realizar un rescate múltiple.